En primer lugar, es necesario conocer la diferencia entre la indemnización por despido y el finiquito, ya que son conceptos que se suelen confundir:

  • El finiquito es la liquidación de conceptos que el trabajador aún no ha cobrado, las vacaciones aún no disfrutadas y las pagas extra devengadas pero no abonadas. El finiquito debe abonarse en todos los casos de extinción de contrato laboral, aun cuando se trate de una baja voluntaria por parte del trabajador.
  • La indemnización es una compensación económica a la finalización de ciertos tipos de contrato y solo en algunas circunstancias.

Para calcular la posible indemnización, es necesario conocer el salario bruto diario, que se puede calcular dividiendo la base de cotización entre 30 (en el caso de sueldo no variable) o todo lo cobrado durante el año anterior entre 360. Una vez conocido este dato, se pueden aplicar distintas fórmulas en función del tipo de despido:

  • Despido improcedente: si el contrato es posterior al 12 de febrero de 2012, y para el periodo posterior aunque el contrato se firmara antes, 33 días de salario por año trabajado hasta un máximo de 24 mensualidades; si el contrato es anterior a esa fecha, la indemnización será de 45 días por año trabajado con un máximo de 42 mensualidades.
  • Despido disciplinario: no da lugar a ninguna indemnización.
  • Despido colectivo: 20 días de salario por año trabajado hasta un máximo de 12 mensualidades.
  • Finalización de contrato de duración determinada, que la indemnización es 12 días de salario por año trabajado.