Existe cuando el empleador despide a un trabajador por razones específicas y justificadas que están establecidas en la legislación laboral.
En España, las causas típicas que pueden dar lugar a un despido objetivo incluyen:

  • Ineptitud o falta de capacidad del trabajador para realizar su trabajo.
  • Razones económicas, técnicas, organizativas o de producción que justifiquen la extinción del contrato.

El importe de la indemnización en caso de despido objetivo es de 20 días de salario por año trabajado con un máximo de 12 mensualidades. Si el trabajador considera que su despido objetivo no se basa en causas justas o que no se ha seguido el procedimiento adecuado, puede impugnar la decisión ante la jurisdicción laboral.